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Ciberseguridad

Los atacantes se hicieron con el control de más de 300 repetidores de salida de Tor para interceptar conexiones SSH

Fuente: The Hacker News Publicado: 21/10/2026 · 10:30 UTC
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Ciberseguridad Los atacantes se hicieron con el control de más de 300 repetidores de salida de Tor para interceptar conexiones SSH
Imagen: The Hacker News

Un grupo de ata­can­tes asu­mió el con­trol de más de tres­cien­tos nodos de sa­li­da de Tor con el pro­pó­si­to de des­viar co­ne­xio­nes SSH hacia ser­vi­do­res con­tro­la­dos por ellos mis­mos. Me­dian­te esta ma­nio­bra, los res­pon­sa­bles lo­gra­ron mo­di­fi­car los ar­chi­vos de con­fi­gu­ra­ción para ha­bi­li­tar el puer­to vein­ti­dós en nodos que ori­gi­nal­men­te lo blo­quea­ban o que no cum­plían fun­cio­nes de sa­li­da. Como re­sul­ta­do, las co­ne­xio­nes afec­ta­das no al­can­za­ban su des­tino le­gí­ti­mo, sino que eran in­ter­cep­ta­das para pre­sen­tar una clave de host falsa con el fin de cap­tu­rar las con­tra­se­ñas in­tro­du­ci­das por los usua­rios.

La cam­pa­ña se de­sa­rro­lló du­ran­te los pri­me­ros días de oc­tu­bre, pe­río­do en el cual el Pro­yec­to Tor y di­ver­sos in­ves­ti­ga­do­res de­tec­ta­ron la ano­ma­lía me­dian­te aná­li­sis de di­rec­to­rios y he­rra­mien­tas de es­ca­neo. Las au­to­ri­da­des del di­rec­to­rio de Tor co­men­za­ron a mar­car los nodos com­pro­me­ti­dos para ex­cluir­los del lis­ta­do ofi­cial, lo­gran­do que para el cinco de oc­tu­bre nin­guno de estos ele­men­tos per­ma­ne­cie­ra ac­ti­vo en el con­sen­so. El ac­ce­so de los ata­can­tes en cier­tos casos se vin­cu­ló con la pre­sen­cia de un pro­gra­ma ma­li­cio­so lla­ma­do Ebury en los ser­vi­do­res ges­tio­na­dos por los ope­ra­do­res, el cual fun­cio­na como una puer­ta tra­se­ra para robar cre­den­cia­les.

Los usua­rios ex­pues­tos a este in­ci­den­te fue­ron aque­llos que in­ten­ta­ron es­ta­ble­cer co­ne­xio­nes SSH a tra­vés de Tor den­tro de las fe­chas afec­ta­das, acep­ta­ron la clave de host al­te­ra­da e in­gre­sa­ron su con­tra­se­ña. Dado que las se­sio­nes au­ten­ti­ca­das me­dian­te cla­ves crip­to­grá­fi­cas no se vie­ron ex­pues­tas de la misma forma, las re­co­men­da­cio­nes de se­gu­ri­dad se cen­tran en re­vi­sar los sis­te­mas en busca de in­di­cios del có­di­go ma­li­cio­so, cam­biar las cre­den­cia­les uti­li­za­das y ve­ri­fi­car las con­fi­gu­ra­cio­nes de los nodos. El ar­tícu­lo ori­gi­nal no apor­ta más de­ta­lle sobre la iden­ti­dad de los ata­can­tes ni sobre el nú­me­ro total exac­to de víc­ti­mas in­di­vi­dua­les.