BlackX UEFI bootkit exploits Baton Drop flaw to bypass Secure Boot
Un nuevo bootkit UEFI llamado BlackX fue utilizado en una campaña de espionaje dirigida a misiones diplomáticas en Asia Central, afectando específicamente a países como Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán. Los analistas atribuyen esta actividad, con un nivel de confianza medio, al grupo APT41, vinculado al patrocinio estatal chino y conocido también por otros nombres como Brass Typhoon, Wicked Panda y Barium.
El análisis realizado sobre BlackX revela grandes similitudes técnicas con BlackLotus, un programa malicioso conocido previamente. La herramienta emplea el fallo identificado como Baton Drop para saltarse las medidas de protección del arranque seguro (Secure Boot). Aunque su funcionamiento guarda paralelismos estrechos con BlackLotus e incorpora elementos ausentes en el código fuente filtrado de este último, BlackX despliega controladores de núcleo y cargas útiles diferentes enfocados en labores de espionaje.
Entre las funciones del bootkit se encuentra la inyección de un controlador de Windows que bloquea procesos de seguridad, interfiere con el registro y altera los registros de eventos para evitar la vigilancia, atacando específicamente productos de marcas concretas. Asimismo, el software implementa mecanismos para proteger sus archivos y descarga componentes adicionales de control remoto y carga de complementos maliciosos a través de servicios de almacenamiento en la nube.
El éxito de la infección se debió a que, a pesar de contar con sistemas actualizados, los administradores omitieron la activación manual de las revocaciones adicionales necesarias para completar la mitigación de la vulnerabilidad explotada. Los investigadores advierten que este proceso incompleto deja una brecha operativa, ya que los procedimientos de actualización por sí solos no bloquean los componentes vulnerables si no se actualizan las listas de bloqueo correspondientes.