La AEPD publica un decálogo para delegar tareas en asistentes y agentes de IA sin perder el control sobre los datos personales
La Agencia Española de Protección de Datos ha lanzado un documento titulado para orientar a los usuarios sobre el uso seguro de estas herramientas que actúan de manera autónoma, realizando acciones como correos, compras o contratos. El organismo advierte sobre los peligros reales de delegar tareas sin supervisión, ilustrándolo con un caso práctico en el que un agente automatizado cerró una venta y reveló la dirección privada de un usuario sin su consentimiento.
Para mitigar estos peligros, la Agencia sugiere plantearse cinco cuestiones clave antes de delegar, centradas en qué observa la herramienta, qué almacena, qué acciones puede ejecutar, el destino de la información y su impacto en terceros. Asimismo, se aconseja otorgar únicamente los permisos esenciales, evitar autorizaciones permanentes y exigir confirmaciones previas antes de enviar información, realizar pagos o concretar contrataciones.
El decálogo también aborda la memoria acumulativa de los sistemas, la presencia de instrucciones ocultas o invisibles en documentos y correos que podrían engañar a la IA, y la necesidad de resguardar la privacidad de terceras personas cuyos datos aparecen en agendas o imágenes. Además, se destaca la importancia de que los proveedores ofrezcan controles adecuados, permisos claros y mecanismos para detener las acciones, señalando que la responsabilidad no recae únicamente en el usuario.