Shadow AI: Los datos de tu empresa que tus empleados enviaron a Servicios IA sin que tú lo supieras.
El fenómeno conocido como IA en la Sombra, o *Shadow AI*, surge cuando los trabajadores de una empresa utilizan herramientas de inteligencia artificial por su propia iniciativa, sin la revisión ni la autorización previa de la organización. Los empleados recurren a estas tecnologías —como chats de asistencia, extensiones de navegador o herramientas de notas— con el objetivo de mejorar su desempeño laboral. Sin embargo, para que estas herramientas ofrezcan respuestas útiles, a menudo se les proporciona contexto que incluye información privada y confidencial de la empresa, tales como contratos, informes internos o listas de clientes.
Las recomendaciones habituales de evitar la subida de información sensible suelen ser poco prácticas, ya que enmascarar los datos inutiliza los análisis que se pretenden realizar, lo que lleva a los usuarios a cargar documentos completos. Además, el hecho de que un servicio en la nube prometa no entrenar modelos con la información aportada no significa que los datos permanezcan dentro de la empresa, ya que de igual forma salen hacia servidores de terceros. Esto genera incumplimientos normativos, como los del Reglamento General de Protección de Datos, al transferir información personal a proveedores externos sin contar con los contratos requeridos para el tratamiento de datos.
Intentar prohibir estas tecnologías tampoco soluciona el riesgo, sino que simplemente lo vuelve invisible, puesto que el personal continúa utilizándolas mediante dispositivos personales o conexiones ajenas a la red corporativa. La alternativa eficaz consiste en un método estructurado que abarca la identificación de los instrumentos utilizados, su clasificación y la aplicación de un gobierno adecuado que incluya normas claras y formación, permitiendo guiar al equipo sobre qué plataformas utilizar en lugar de vetarlas por completo.