GM settles with 36 states for selling driver data, agrees to $220 million fine and reforms
General Motors ha llegado a un acuerdo con un grupo de fiscales generales estatales para resolver una demanda relacionada con la venta ilegal de información sobre la ubicación y el comportamiento de manejo de los conductores a terceros y corredores de datos, quienes a su vez compartían estos detalles con aseguradoras que ajustaban los precios cobrados a los usuarios. Como parte de la resolución, la compañía acordó pagar una fuerte suma económica y deberá solicitar el consentimiento explícito de los clientes antes de recopilar o compartir este tipo de información en el futuro.
La práctica involucró el programa Smart Driver, mediante el cual el fabricante de automóviles monitoreó los hábitos de conducción de millones de personas tras inscribirlas, a menudo utilizando tácticas de presión y bonificaciones para los empleados de los concesionarios durante la compra de vehículos. A pesar de haber prometido no entregar los datos a las aseguradoras sin autorización, la empresa comercializó la información obtenida, lo que derivó en la cancelación del programa tras revelaciones públicas y en la obligación de implementar medidas estrictas de privacidad y supervisión interna y externa.
El texto original no aporta más detalle sobre la resolución de demandas similares pendientes en otras jurisdicciones.