Ballot scanner malfunctions, flurry of federal legal actions test election officials on final day of voting
Durante la última jornada de votación, se registraron problemas con los escáneres de boletas en una localidad, los cuales ocurrieron debido a que algunas papeletas presentaban un grosor excesivo que impedía su lectura por las máquinas. Aunque este tipo de fallas técnicas ocurren de manera habitual en cada ciclo electoral sin que exista indicios de manipulación maliciosa, la situación provocó que grupos en línea de tendencia conservadora difundieran rápidamente rumores y teorías conspirativas, amplificados por conocidos negacionistas electorales en plataformas digitales.
Ante esta situación, las autoridades electorales locales indicaron que los votantes afectados debían depositar sus papeletas en bolsas de emergencia especiales para asegurar su resguardo y conteo conforme a la normativa vigente, manteniendo comunicación constante con los niveles estatal y gubernamental para minimizar las interrupciones. Por su parte, la fiscalía estatal informó que se encontraba siguiendo de cerca los acontecimientos y aseguró a los electores que sus sufragios serían contabilizados de manera segura.
En paralelo a estos sucesos, el Departamento de Justicia informó sobre la presentación de cargos contra más de sesenta personas por haber sufragado supuestamente sin ser ciudadanos en procesos pasados, en el marco de acciones impulsadas por la administración para resaltar esta problemática. Paralelamente, los tribunales federales rechazaron demandas recientes presentadas contra ciertas entidades estatales y ordenaron a las agencias gubernamentales detener el envío de listados sobre votantes presuntamente extranjeros debido a los elevados márgenes de error de los datos, a pesar de lo cual se procedió con el despliegue de un millar de observadores en centros de votación de todo el país.