#Fromagegate: Cómo proteger tus heladeras y la cadena de frío en tu negocio
Un incidente ocurrido en octubre de este periodo afectó a diversos controladores de refrigeración que se encontraban con exposición directa a internet tanto en territorio francés como en el resto del continente europeo, abarcando marcas como Danfoss, Copeland y Dixell. En particular, para el modelo AK-SM 800A se identificaron vulnerabilidades específicas que ya cuentan con correcciones en versiones recientes de firmware. La principal amenaza no radica en poseer estos dispositivos, sino en mantenerlos accesibles desde la red pública con contraseñas predeterminadas, interfaces de administración descubiertas, software desactualizado o conexiones de proveedores sin supervisión.
Para mitigar estos riesgos, las organizaciones deben llevar a cabo un plan estructurado en varias etapas que comienza con un relevamiento inmediato para inventariar los sitios, identificar modelos, verificar las direcciones IP y examinar las credenciales vigentes. La fase de contención exige eliminar la exposición directa en la web, trasladar las conexiones remotas hacia redes privadas virtuales seguras equipadas con autenticación multifactor, modificar las claves predeterminadas y aislar la administración en una zona separada. Asimismo, se requiere proceder con la actualización de los firmwares correspondientes o reemplazar aquellos aparatos que ya se encuentran obsoletos o sin soporte oficial.
Finalmente, las recomendaciones de seguridad contemplan mantener una vigilancia continua mediante el envío de registros de actividad a plataformas de monitoreo para detectar comportamientos anómalos, tales como intentos fallidos de acceso o modificaciones no autorizadas en las configuraciones de temperatura y alarmas. También se aconseja establecer un protocolo de respuesta ante incidentes específicos para la cadena de frío, el cual permita cortar los accesos remotos, preservar la evidencia, verificar el estado de los productos y notificar a los departamentos involucrados.