Los teléfonos Android de bajo coste se comercializan con malware preinstalado que los convierte en proxies residenciales
Ciertos teléfonos inteligentes económicos con Android han llegado al mercado con software malicioso integrado directamente en el firmware del dispositivo. Esta amenaza, a la que una firma de ciberseguridad denomina Midnight Mimosa, afecta a terminales fabricados en plataformas MediaTek de varias marcas. El código malicioso cuenta con privilegios a nivel de sistema, lo que le otorga la capacidad de instalar o desinstalar aplicaciones ocultas, concederse permisos sensibles y recibir configuraciones remotas para cargar programas adicionales encargados de realizar fraudes publicitarios y convertir los equipos en nodos de proxy residencial.
Para monetizar la operación, los atacantes emplean aplicaciones señuelo que descargan componentes adicionales encargados de simular clics en anuncios mediante ventanas invisibles, además de emplear aplicaciones legítimas en la tienda oficial que muestran publicidad fuera de uso. Durante sus operaciones, el código malicioso llega a desactivar temporalmente la tienda oficial de aplicaciones para evadir protecciones y luego vuelve a activarla. Los dispositivos afectados abarcan marcas económicas, falsificaciones o modelos sin marca reconocida, y se concentran principalmente en diversos países de América, Europa y otras regiones del mundo.
Este tipo de malware integrado en el firmware representa un desafío particular, ya que los mecanismos de defensa habituales del usuario no resultan efectivos al encontrarse el componente raíz en la partición del sistema. Debido a esto, la eliminación de la amenaza no puede realizarse mediante una desinstalación común, requiriendo en su lugar intervenciones complejas a nivel de firmware o herramientas avanzadas que escapan al conocimiento de la mayoría de los usuarios afectados, recayendo la solución definitiva en los fabricantes y distribuidores.