Un antiguo empleado de OpenAI acusado de colocar micrófonos ocultos en una sala de reuniones tenía previsto viajar a Arabia Saudí, según la fiscalía
Fiscales federales informaron que un exempleado de OpenAI, acusado de colocar clandestinamente un aparato de grabación en una sala de juntas para obtener información corporativa, estuvo a pocos días de huir a Arabia Saudita antes de ser arrestado. Según la fiscalía, la esposa y el hijo pequeño del acusado salieron del país poco después de su detención utilizando pasajes comprados por un funcionario militar saudí. Por su parte, la defensa argumentó que el individuo posee profundos vínculos con Estados Unidos, contaba con una entrevista de naturalización próxima y estaba dispuesto a entregar la mayor parte de sus bienes en el país como garantía para su liberación.
Un juez federal en San Francisco rechazó la petición de los abogados defensores para permitir el confinamiento domiciliario del acusado, al considerar que existen riesgos de fuga y un supuesto respaldo por parte de un gobierno extranjero. Los fiscales señalaron que el procesado mantenía comunicación constante con un miembro de la familia real saudí que intentaba reclutarlo para un proyecto de inteligencia artificial en dicho reino, aunque hasta el momento no se ha esclarecido el destino exacto que pretendía dar a las grabaciones obtenidas.
La investigación detalla que el dispositivo de audio fue ocultado en un rollo de papel higiénico y conectado a un puerto USB detrás de un televisor en una sala ejecutiva de acceso restringido, donde se trataban asuntos confidenciales y estratégicos. La empresa afectada calificó el aparato como sofisticado y difícil de detectar, y añadió que existen indicios de planes para instalar micrófonos adicionales en otras áreas de las oficinas. Tras su arresto, el ingeniero fue despedido y ahora enfrenta un cargo por interceptar comunicaciones mediante dispositivos electrónicos o mecánicos, lo que podría acarrear una pena de cinco años de prisión en caso de ser hallado culpable.