NSA, CISA y NIST publican nuevas directrices de seguridad para detectar y desactivar agentes de IA maliciosos
La NSA, la CISA y el NIST han publicado directrices de seguridad conjuntas para ayudar a las organizaciones a detectar, contener y desactivar agentes de IA que actúan más allá de las tareas para las que fueron autorizados.
Publicadas el 16 de octubre de 2026, estas directrices, de carácter voluntario, establecen diez prácticas para la gestión de incidentes durante el entrenamiento y la evaluación de sistemas de superinteligencia, haciendo especial hincapié en el mantenimiento de la supervisión humana.
El NIST clasifica estas prácticas en cinco categorías: preparación, detección, respuesta, recuperación y notificación. Están dirigidas principalmente a organizaciones que entrenan o prueban agentes de alta capacidad en tareas prolongadas con una supervisión humana limitada. Las recomendaciones también pueden aplicarse a organizaciones que implementan dichos sistemas.
El documento denomina a estos sucesos "Incidentes de control en sistemas de SuperInteligencia" (SI). Ocurren cuando los agentes llevan a cabo acciones significativas sin haber recibido instrucciones para ello, vulnerando políticas o controles de seguridad que definen los límites de sus tareas. Algunos ejemplos incluyen el contacto no autorizado con terceros, la realización de transacciones financieras o el acceso a sistemas ajenos.
Es importante señalar que esta definición distingue el comportamiento autónomo de un agente de las actividades dirigidas por un atacante. La inyección de instrucciones ( prompt injection ) o la presencia de una puerta trasera ( backdoor ) deliberada en un modelo dan lugar a acciones ejecutadas bajo instrucción, por lo que no constituyen la causa principal de un incidente de control en sistemas de superinteligencia. Las directrices también abordan los "casi incidentes" ( near-misses ), situaciones que revelan vulnerabilidades antes de que se produzca un daño real…