El Ejército de los Estados Unidos está desarrollando agentes de inteligencia artificial capaces de atacar las redes enemigas y desaparecer sin dejar rastro
El ejército estadounidense está buscando crear agentes de inteligencia artificial capaces de infiltrarse en redes enemigas, buscar sus objetivos, replicarse en dispositivos cercanos como tabletas y ordenadores, y posteriormente eliminarse a sí mismos para no dejar rastro. Mientras que otros incidentes recientes con herramientas similares han generado preocupación en gobiernos y empresas tecnológicas, y líderes del sector advierten sobre su capacidad para apoderarse de internet, el estamento militar ve en esta tecnología una oportunidad para utilizarla contra sus rivales.
Estos planes forman parte de un programa del Comando Cibernético del Ejército de Estados Unidos denominado ECHOTRIBBLE, el cual busca transformar agentes autónomos en armas para atacar sistemas informáticos contrarios. Este proyecto se desarrolla en colaboración con organizaciones sin fines de lucro del sector de defensa y centros de innovación tecnológica del ejército, pidiendo a contratistas herramientas capaces de navegar de manera autónoma, operar con supervisión humana mínima, neutralizar amenazas o blancos, y ocultar sus transmisiones y acciones de destrucción antes de ser detectados por las víctimas.
La iniciativa se alinea con una estrategia de aceleración de inteligencia artificial impulsada por el Departamento de Guerra para convertir a las fuerzas armadas en una entidad centrada en esta tecnología. Aunque expertos consultados advierten sobre los peligros de que estos agentes atraviesen redes civiles en su camino y la dependencia del proyecto en las restricciones que imponga el ejército, las autoridades continúan priorizando la velocidad y la integración de modelos avanzados de inteligencia artificial en el ámbito militar.
El artículo original no aporta más detalle sobre el estado actual de desarrollo de una herramienta funcional bajo este programa ni sobre las medidas específicas para evitar daños no intencionados.